15 ago. 2012

FLORES DE CALABACIN DEL HUERTO



¡Por fin estamos disfrutando de los productos de mi huerto! A finales de mayo nos pusimos manos a la obra a plantar unas hortalizas, con ayuda de mi abuelo que es quien ha hecho esto toda su vida y, quien ha cuidado del huerto, porque nosotros solo hemos ido algún fin de semana, pero es él quien ha estado todos los días vigilando, asique lo ricas que están nuestras verduras es gracias a él.
 
En mi pueblo, Cogollor, siempre han ido algo tardías las hortalizas con respecto a otros sitios, de  hecho hemos plantado calabacines, tomates y pimientos y, de momento, solo han madurado los calabacines, y además están saliendo muchísimos.

 Plantando la planta del calabacín en el huerto (mayo 2012)

Planta de calabacín (junio 2012)

De algunas de las flores de la planta luego sale un calabacín, como podéis ver en la fotografía. 

Planta de calabacín (Julio 2012)
Estas flores se pueden comer, pero tienes un calabacín menos para disfrutar y salen otras flores de las que veréis que no comienza a crecer calabacín y estas son las que nosotros hemos cogido.

En mi pueblo nunca se han cocinado las flores y, sin embargo, siempre se han plantado calabacines. Una pena habérnoslas perdido tanto tiempo porque son una delicia, tienen un sabor muy delicado.



Esta es la receta que hemos hecho con las flores del huerto:

FLORES DE CALABACÍN RELLENAS DE RICOTTA Y GAMBAS CON SALMOREJO


 
INGREDIENTES:

Unas 15 flores de calabacín
150gr de queso ricotta
300gr de gambas
Hojas de albahaca fresca
Harina de tempura
Agua fría
Aceite de girasol
Sal

Para el salmorejo:
500gr tomates maduros (son de huerto del pueblo, pero no del nuestro)
100gr de pan del día anterior
½ diente de ajo, bueno, esto depende del toque que le queráis dar
75ml de aceite de oliva virgen extra (AOVE). En mi caso un Picual de I love aceite
Sal

Primero hacemos el salmorejo que tenemos que comer bien fresquito. En esta ocasión lo vamos a usar de “salsita” para nuestras flores, pero si os sobra o haciendo algo más de cantidad, le añadís jamón picadito y un poco de huevo duro, os podéis comer un plato de  salmorejo que se te saltan los lagrimones.

Pelamos los tomates, en mi caso estaban tan maduritos que casi salía sola la piel, pero si no es así, ponéis agua a hervir y le dais un cortecito en forma de cruz a la piel del tomate en el “culo” del mismo. Metemos los tomates en el agua hirviendo para escaldarlos, esto es, dejarlos en el agua poco tiempo, no más de un minuto. Pasado este tiempo lo sacamos del agua hirviendo y metemos en agua muy fría. 

En un recipiente metéis los tomates pelados y cortados en trozos, el ajo y el pan remojadito en agua (remojarlo y luego escurrir un poco el agua sobrante). Triturar todo ello junto e ir incorporando poco a poco mientras batís el AOVE para que emulsione. Incorporar la sal.

Si queréis que quede bien finito pasarlo por un chino, colador o pasa purés, yo no lo hago, igual se queda alguna semilla que no se ha triturado bien, pero a mí me gusta más así, más rústico.

Guardar en el frigorífico.

Ahora prepararemos el relleno, para ello pelamos las gambas, guardamos las cabezas para aprovechar su jugo. Cortamos las gambas en trocitos pequeños.

En una sartén con un poquito de aceite “exprimimos” el juguito de las cabezas e incorporamos los trozos de las gambas y un poquito de sal. Cocinamos durante un minutito a fuego medio/fuerte.

Mezclamos estas gambas con el queso y con unas hojas de albahaca bien picaditas.

Es el momento de ponerse a preparar las flores para nuestra receta.

Abrirlas, con mucho cuidado de no romperlas y quitarles el estambre, creo que se llama así. Luego limpiar bien con agua y secar con un papel de cocina.

Se rellenan con la mezcla de queso y gambas, siempre con cuidado, sin prisa. Se cierran para que al freír no se salga el relleno. 



Preparamos la tempura, que la haremos tal y como os conté en la receta de butifarra en tempura con crema depatata.

 En un bowl mezclamos la harina de tempura y agua muy fría, sin que salgan grumos, hasta conseguir una textura tipo natilla. 

Calentamos aceite de girasol, tanto como para cubrir las flores. Pasamos las flores por la masa de la tempura y freimos, no hace falta que quede muy tostada, solo que quede crujiente.

Sacamos y pasamos por un papel absorbente. Salamos.

Emplatado:

En unos platitos un poco hondo vertemos salmorejo fresquito y añadimos unas gotas de AOVE. Encima ponemos la flor rellena calentita. Al mojarse con el salmorejo se quedará algo blanda la tampura, por ello y porque la flor ha de comerse caliente, este paso hay que hacerlo inmediatamente antes de servir, sin que pase mucho tiempo.


Probar las flores de calabacín, tienen un sabor muy bueno y suave.




4 comentarios:

Nuria dijo...

Años llevo queriendo probar las flores de calabacín. ¡Qué recetaza! Una pena no poder ir al huerto de Juanito y "robarle" unas poquitas. Je, je.
Otra cosa, ¿no has probado a echarle al salmorejo un par de cucharadas de vinagre de sidra o manzana? Le da muy buen punto

lola dijo...

son riquisimas solo he tenido oportunidad de probarlas una vez que me las regalaron


¡¡besos¡¡

Isabel - Las Delicias de Isabel dijo...

Alaaa que cosa mas rica!!! Me llevo un par para la cena :)

Evasiones Culinarias dijo...

Nuria, a ver si salen más flores en el huerto y te acerco alguna.
Lo del vinagre...es que no soy muy amiga de los vinagres y es que usé un aceite que está tan buenooo que no necesita ná!! :)

Lola, es que o tienes un huerto o no las pruebas casi. Son difíciles de conseguir y bastante caras :S

Isabel, jaja, creo que no llegas ya, están todas en mi barriga!

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